Algunas cosas sobre tecnología de los alimentos

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Horario para los distintos nutrientes.

El horario de las comidas, aunque con excepciones, suele ser bastante regular para la mayoría de las personas. Ello ayuda a que el cuerpo se encuentre mejor y funcione bien.  Muchas personas, también, se preocupan de distribuir la ingesta de los diferentes nutrientes a lo largo del día para repartir el suministro de nutrientes y calorías según las horas de mayor demanda. Ahora se ha sugerido que la mejor hora para consumir grasas, sin alterar el bienestar metabólico ni aumentar el peso corporal, es cuando se desayuna. Según un equipo de  investigadores de la Universidad de Alabama, dirigidos por la Dra. Molly Bray, basándose en resultados obtenidos con ratones : “La grasa ingerida en el desayuno aumenta la eficacia del metabolismo a la hora de procesar grasas y repercute en la habilidad para procesar el resto de alimentos durante el día. Sin embargo, si se toman más carbohidratos en el desayuno el procesamiento de estos nutrientes se desequilibra y no vuelve a su estado normal durante el resto de la jornada.  Al parecer, la primera comida programa el metabolismo para el resto del día. Si se toma un desayuno rico en grasas el metabolismo será más flexible al utilizar como fuente de energía tanto carbohidratos como grasas. No obstante, la cena baja en calorías es clave para que la buena combinación surta efecto y podría ser la razón de los beneficios para la salud observados por el desayuna rico en grasas”.

Estos resultados pueden ser muy interesantes para establecer un equilibrio metabólico y para las recomendaciones dietéticas.  Es importante el tipo de alimento que se consume pero, también, el momento del día en que se hace. Al final es cierto el viejo aforismo que dice: Desayuna como un rey, come como un burgués y cena como un mendigo.

Falta comprobar si en  humanos los resultados son los mismos que en ratones. Estos resultados abren nuevas esperanzas para mejorar las dietas y su relación con la salud.

Información útil para nuestro equilibrio enrgético.

Dada la pandemia de sobrepeso y obesidad que sufre occidente, con todo el daño que supone para la salud de la población, la Comisión Europea para la Información sobre Alimentación ha editado una página en español que permite calcular la energía diaria que necesitamos y la que quemamos o debemos quemar para saber cómo nos interesa alimentarnos para estar saludables.

Las organizaciones relacionadas con la alimentación y la salud son muy conscientes de que la alimentación y el estilo de vida son factores fundamentales para estar sanos. Desde ahora la población de habla española puede estar informada en su propio idioma para facilitar la comprensión. Ojalá que los consumidores accedan a esta información para aprender a alimentarse sin necesidad de sufrir esas dietas arbitrarias y sin razón a las que se someten cada año miles de personas para, al final, acabar fracasando en el intento de adelgazar. La figura bonita es importante pero la salud lo es más. Hay que aprender a dar el carburante más adecuado y de la mejor manera a esa máquina que es nuestro organismo. Si hacemos una vida normal, con ejercicio adecuado a nuestra alimentación o una alimentación adecuada a nuestras necesidades de ejercicio, no tendremos que preocuparnos tanto por las dietas exprés ni por los ejercicios fuertes.  La elección de los alimentos, su  cantidad y la cantidad de ejercicio que hacemos son la clave.

Dirección de la página de la EUFIC: www.eufic.org/page/es/page/energy-balance

La sal en los alimentos.

La sal se ha empleado como potenciador del sabor en los alimentos desde la antigüedad. Tan importante ha sido que se llegó a utilizar como un tipo de moneda de pago, de ahí viene la palabra salario. En alimentación se emplea sola o yodada, esta última para ayudar a combatir los problemas de bocio. Además de ofrecer el sabor salado y ayudar frente al bocio, también, se ha empleado para la conservación de alimentos por el método de salazón y encurtido. La sal reduce la cantidad de agua de los alimentos y ello supone una barrera frente a los microorganismos que necesitan mayor cantidad de agua para vivir y reproducirse.

Con los conocimientos que se tienen en la actualidad sobre el origen de las enfermedades, la sal ha caído en desgracia. La sal ayuda a que suba el valor de la presión arterial y, como consecuencia, aumenta las posibilidades de que se sufra un problema cardiovascular grave. Por ello, las autoridades sanitarias recomiendan que se disminuya el consumo de sal.

Las medidas de disminución de la sal en alimentos se deben cumplir también en la industria. Muchos alimentos se elaboran por el método de salado o curado a base de sales. La cantidad de sal que se agrega a estos alimentos es muy elevada, convirtiendo estos alimentos en peligrosos o vetados para su consumo por  la población con presión sanguínea alta. Ya se comercializa jamón curado bajo en sal (curado con el 4% de sal), quesos bajos en sal, pan y embutidos. Ahora, la UE ha acordado reducir en un 16% la cantidad de sal de los productos elaborados industrialmente. En España los productos a los que atañe esta nueva decisión son los mencionados anteriormente. Esa medida puede ser muy beneficiosa para los consumidores con tendencia a la hipertensión ya que, según fuentes del Ministerio de Sanidad, el 70% de la sal que ingiere con la comida, proviene de los alimentos industriales, no de los preparados en casa.

Cuidado con los productos adelgazantes.

Las dietas para adelgazar incluyen, en ocasiones, productos que ayudan a perder líquidos y grasa. Son las dietas milagrosas que hacen adelgazar con gran esfuerzo y, por desgracia, difíciles de mantener mucho tiempo, lo que conlleva, transcurridos unos meses, a que se vuelva a la dieta habitual y se gane peso.

Ahora se ha comprobado que uno de los productos que se emplean como destructor de grasas, el ácido linoleico conjugado, cuando está en su forma trans, puede causar daño en el hígado, provocando la degeneración grasa del hígado. Un estudio reciente ha desvelado que ese ácido linoleico trans daña el hígado de los ratones, por lo que se especula que, posiblemente, haga lo mismo en los humanos. Como la forma trans es la dañina interesa que se indique qué isómero contienen los productos que se comercializan.

El ácido linoleico conjugado se encuentra en aceites vegetales y, especialmente, en la carne y la leche procedente de rumiantes. Se le han atribuido propiedades para la reducción de los niveles de colesterol y materia grasa en el organismo, lo que favorecería la pérdida de peso corporal. Por eso se ha potenciado como componente de productos adelgazantes.  El ácido linoleico conjugado se vende solo o en productos lácteos.

Hasta ahora, los isómeros del ácido linoleico se han asociado con efectos positivos sobre la salud humana, ya que algunos estudios han demostrado su potencial anticancerígeno, sus propiedades cardioprotectoras y su posible utilidad para controlar el sobrepeso. Sin embargo, en los últimos años se ha planteado que no todos los isómeros son igualmente beneficiosos. Existen tanto isómeros cis (c9,t11-CLA), los más abundantes en la naturaleza, como isómeros trans (t10,c12-CLA). Los últimos trabajos científicos plantean que los trans podrían perjudicar seriamente la salud.

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria cuando conoció el estudio, según un portavoz, afirmó que hasta que no lo analicen no pueden tomar decisiones al respecto. En cualquier caso, la agencia insiste en que antes de ponerse a dieta hay que consultar con un experto.

Antioxidantes: ¡Quiero todos!

Todos queremos vivir más y mejor. Actualmente, se tiene una vida mejor y bastante más larga que en la primera mitad del siglo XX. En Europa  se ha conseguido alcanzar una vida media alrededor de los 73 años, con una salud bastante llevadera. En esto han colaborado los grandes desarrollos alcanzados por la medicina, la tecnología y la alimentación. Se conoce mucho mejor qué factores son los que afectan a nuestra salud y cómo paliar los problemas de salud cuando aparecen.

Con el desarrollo de los alimentos funcionales para mejorar nuestro organismo, el consumidor tiene la oportunidad de comer aquellos alimentos que cree pueden favorecerle un bienestar  y mayor duración de su vida. Desde siempre, se ha consumido ajo, cebolla, col, se sabía que beneficiaban al organismo y que,  incluso,  ayudaban a remediar enfermedades. Ahora se sabe cuales son los compuestos de esos alimentos que favorecen la salud, se han aislado y estudiado para comprobar su eficacia. El consumidor ya puede elegir el compuesto para consumirlo como ayudante para un buen funcionamiento del organismo e, incluso, retrasar su envejecimiento. Se pueden comprar antioxidantes, esas moléculas preciosas que evitan la oxidación de nuestras células. Evitan la acumulación de radicales libres, esos compuestos que son capaces de oxidar las moléculas de las membranas de nuestras células, hacer que envejezcan y se destruyan, sin regenerarse.  Son esas moléculas amigas, los antioxidantes, las que se van a oxidar, evitando, de ese modo, que se oxiden nuestras moléculas. Eso permite un buen funcionamiento de nuestro organismo, una buena regeneración celular y una vida más larga de nuestras células.

Los antioxidantes que se comercializan han sido aislados de alimentos como la uva, el aceite, los cítricos,y  muchos más alimentos. Hay personas que con la lectura de los descubrimientos en alimentación han cambiado de hábitos alimenticios , han dejado de fumar y de beber alcohol. Consumen gran cantidad de productos lácteos y de cereales integrales, como fuente de microrganismos probióticos y fibra dietética, como alimentos con gran capacidad antioxidante consumen pescado azul y bayas rojas, además de muchas verduras. Desde que se comercializan derivados de la uva con gran capacidad antioxidantes, resverastrol, se consume este compuesto concentrado,  durante todo el año, sin necesidad de consumir uva o vino rojo en grandes cantidades. Estas nuevas posibilidades de mantener una buena salud son maravillosas; nos permite mantenernos mejor y más tiempo.

A la par que se mejora la alimentación y los hábitos alimenticios de los consumidores, también, ha aparecido una obsesión desmesurada por consumir únicamente alimentos beneficiosos, lo que conlleva mucho tiempo programando las comidas,  compra de alimentos y miedo a comer alimentos que sean perjudiciales, grasas saturadas, carbohidratos, etc. Es lo que se conocemedicamente como ortoroxia. Cada día hay más enfermos con este problema. Hay enfermos que se obsesionan tanto con una alimentación sana que si no tienen el tipo de alimentos que ellos consideran buenos, no comen. Esto conduce, en casos extremos, a la desnutrición del enfermo, con las consecuencias dramáticas que puede acarrear. Es una de las tres enfermedades psicológicas más dificiles de erradicar: anorexia, bulimia y ortorexia. Los nutricionistas y científicos relacionados con la alimentación deben tener mucho cuidado cuando hablan de salud en alimentación. Hay que contar que las grasas saturadas y los azúcares son muy necesarios para el organismo. Lo mejor es consumir una dieta variada con mucha diversidad de alimentos, sin exceso de ninguno. Aunque suene a tópico, la dieta mediterránea, es una de las mejores ofertas en alimentación, es variada, nutritiva y con muy buenos manjares,  lo que hace que consumirla sea un deleite que nos mantiene sanos.

Hierbas y suplementos dietéticos para adelgazar

En la guerra  contra la grasa corporal  se recurre a dietas hipocalóricas,  consumo de fibra para saciarse pronto durante las comidas, trucos de beber mucha agua para llenar el estómago y tener sensación de saciedad, ejercicios físicos para quemar calorías, suplementos dietéticos, etc.  Los especialistas recomiendan que la dieta habitual para mantenerse sano y sin sobrepeso ni obesidad  sea muy variada en alimentos y que no sea muy estricta para no dar lugar a ansiedad ni a déficit en micronutrientes. Cuando se recomienda una dieta específica e hipocalórica es porque ya se ha manifestado una situación de sobrepeso u obesidad. Entonces se recurre a todo tipo de estratagemas para perder peso.

Los suplementos dietéticos para adelgazar contienen compuestos diuréticos, laxantes, estimulantes, que pueden ayudar a la no ganancia y acumulación  de grasa  e incluso a su pérdida. No obstante, las investigaciones científicas sobre la eficacia de los suplementos dietéticos que se comercializan como adelgazantes  no han sido muchas y,  las que se han desarrollado, tampoco demuestran los beneficios en la pérdida de peso. Son numerosos los científicos y nutricionistas que desaconsejan el uso de  algunos de los productos  que se comercializan como adelgazantes,  por los posibles efectos perjudiciales que pueden ocasionar.

Muchos de los compuestos que se comercializan para ayudar a adelgazar se venden sin receta médica. Los consumidores confían en los productos que se venden en las farmacias, pensando que ese hecho es una garantía  y que se ha constatado su beneficio para el fin que se vende, pero no es así. Muchos compuestos que se  consideran beneficiosos, no siempre son buenos para todos o no siempre son eficaces para lo que indican. No existe evidencia científica de la eficacia y seguridad de los productos a base de plantas ni de los suplementos dietéticos que se emplean para perder peso.  Además, muchos de los suplementos dietéticos que se recomiendan para perder peso tienen propiedades  que pueden tener efectos perjudiciales para la salud.  Algunas sustancias quemadoras de grasa, como la sinefrina, pueden producir aumento de la presión arterial. Los diuréticos ayudan a perder agua pero no grasa, además pueden tener contraindicaciones. La L-carnitina puede provocar vómitos, naúseas, cansancio.  Los suplementos ricos en algas marinas pueden producir problemas de tiroides por el yodo que contienen.  Los estimulantes pueden aumentar el gasto energético pero, también, pueden provocar trastornos psicológicos.

La conclusión es clara: para adelgazar hay que recurrir a un experto para que nos recomiende la dieta y estilo de vida que debemos seguir para perder peso. No basta con seguir recomendaciones de los medios publicitarios ni de amigos y vecinos. La alimentación es fundamental para nuestra salud y bienestar. Hay que tomarla muy en serio y cuidar de que sea idónea para estar en buena forma.

Comedores escolares

La mayoría de las madres se quejan de que a sus hijos no les gusta comer verduras ni frutas. Es cierto. Aún quedan en nuestra memoria los recuerdos de nuestras madres diciendo que comer fruta y verdura es muy bueno porque nos hace fuertes, altos e inteligentes. A pesar de estos beneficios, seguíamos con la negativa de consumir legumbres, hervidos, ensaladas, purés, frutas y demás vegetales. Nuestras madres se desesperaban.  Nos amenazaban con que ese plato de comida nos lo volverían a dar a la hora de la cena. A veces ganaban pero, la mayoría de las veces,  consentían que comiéramos otro alimento más apetitoso, según nuestro criterio. Cuando íbamos  a casa  de alguien a comer, comíamos lo que nos daban, aunque fueran legumbres. Por eso existía la costumbre de mandarnos, de vez en cuando, a comer a casa de algún familiar o amigo, incluso a pasar temporadas. Este proceso se ha repetido en las generaciones siguientes.

En la actualidad, con los horarios que tienen las madres y las distancias que hay entre los colegios y el domicilio familiar,  hay un gran número de estudiantes que comen en comedores escolares. Además de la ventaja de poder comer sin que las madres tengan problemas laborales, también aportan la ventaja de que al comer fuera de casa con otros niños o jóvenes,  se come de todo sin posibilidad de chantajear a las madres.

Conscientes de la gran influencia que los comedores escolares ejercen sobre la población infantil y juvenil,  las organizaciones responsables de salud y nutrición  de los distintos paises de la UE han desarrollado un reglamento para que se consuman en los comedores escolares frutas, verduras y algunos de sus derivados. Si se reparten las ayudas de manera indiscriminada a todos los centros escolares,  ofreciendose  productos vegetales en las comidas,  consiguiendo  que los alumnos los consuman y se acostumbren a comer vegetales habitualmente,  se habrá obtenido un éxito enorme.  Es un gran paso en la lucha contra la obesidad infantil y todos los problemas que acarrea. ¡Ojalá se obtengan los resultados esperados!