Algunas cosas sobre tecnología de los alimentos

Archivo para junio, 2009

La enfermedad celiaca y los microorganismos del intestino.

Las personas que sufren la enfermedad celiaca, caracterizada por una intolerancia al gluten de algunos cereales, lo pasan mal. Tienen problemas de alimentación porque hay muchos alimentos, sobre todo los procesados industrialmente, que contienen  gluten. Afortunadamente, desde hace unos años, hospitales, industrias farmaceúticas y centros de investigación están acometiendo investigaciones, desde distintos puntos de vista, para conocer el origen, todos los síntomas y características de la enfermedad celiaca y con esos conocimientos abordar soluciones.

La industria alimetaria está elaborando alimentos sin gluten de cereales para que puedan consumirlos los enfermos celiacos. Esto evita que tengan que sufrir los síntomas de la enfermedad. Pero ahí no queda todo resuelto. Las investigaciones que se desarrollan  para conocer las diferencias de la flora microbiana intestinal entre indivíduos con enfermedad celiaca y sin ella han dado a conocer más circunstancias que pueden confluir con o sin gluten en la alimentación. Resulta que, estudiando los cambios o diferencias que se producen en la flora microbiana intestinal de indivíduos sanos cuando no consumen gluten respecto a los que sí consumen, se ha comprobado que el no consumo de gluten resulta en un cambio de la composición de la flora microbiana intestinal en detrimento de la que se considera beneficiosa (bacterias de tipo láctico) y en aumento del crecimiento de las poblaciones de bacterias que se consideran perjudiciales para la salud ( algunas levaduras, bacterias coliformes, hongos), incluso la ausencia de gluten en la dieta podría disminuir el sistema inmune de defensa del cuerpo.  Esto nos da a entender que los enfermos celiacos pueden mejorar algunos síntomas de su intolerancia si no consumen gluten pero habrá que resolver los problemas que ello les acarrea.

¿ Deshidratan las bebidas ricas en cafeina?

La época estival con sus temperaturas altas provoca sudoración que  acarrea pérdida de fluidos corporales. Sanidad aconseja beber suficiente agua en verano para equilibrar esas pérdidas de líquidos. Relacionado con la pérdida de líquidos, hay una creencia, bastante extendida, de que las bebidas ricas en cafeína hacen perder mucho líquido. Esto es motivo de que haya personas que consideren que en épocas de mucho calor no es conveniente el consumo de bebidas ricas en cafeína.

La cafeína tiene un efecto diurético si se consume en cantidades superiores a los 250 mg al día y, por consiguiente, puede provocar una mayor pérdida de agua y, posiblemente, su déficit en el cuerpo (este efecto puede ser menos pronunciado en consumidores habituales de cafeína). Por ello, el agua que obtenemos de las bebidas con cafeína puede contribuir a nuestra cantidad total de fluidos si se consumen con moderación. Las autoridades nacionales de toda Europa recomiendan un consumo de agua procedente de bebidas de al menos 1,2 litros (4-6 vasos) para los adultos. Esta cantidad se añadiría al agua que obtenemos de los alimentos y de nuestro metabolismo para reparar las pérdidas de líquidos a través de la orina, las deposiciones, la sudoración y los pulmones.

Las dietas de primavera

Estamos en la estación que más dietas alimenticias son seguidas por mayor número de personas. La mayoría,  acompañan la dieta con la práctica de ejercicio físico para quemar calorías y fortalecer la musculatura. Hay personas que están muy concienciadas de la importancia de los nutrientes esenciales en la salud y de la necesidad de una ingesta diaria de cada uno de ellos y acude al médico para que sea él quien le guíe en la consecución de la dieta. Pero, por desgracia, esto no lo lleva a cabo la gran mayoría de las personas que se proponen adelgazar para estar en forma. Casi todas las personas que se someten a una dieta hipocalórica,  se guían por los consejos de amigos y publicidad. Algunas de estas dietas hipocalóricas son, realmente, muy duras y difíciles de seguir, producen ansiedad por el hambre que se padece y se refleja en el estado anímico, además de crear déficit de oligoelementos en el organismo que, en casos extremos, pueden ser muy peligrosos.

Las dietas de adelgazamiento conviene que sean poco estrictas, no se pierde mucho peso ni volumen rápidamente, en cambio el peso y volumen que se pierden es más duradero porque se pueden continuar las dietas más tiempo, no crean ansiedad y no se recuperan los kilos de más en cuanto se salta la dieta. Lo mejor para perder peso y volumen es comer de casi todo ( no muchas grasas ni muchos azúcares) en poca cantidad. El organismo no sufre deficiencias de elementos esenciales, se funciona mejor y no se consumen las calorias de más.   Es conveniente acompañar las dietas con ejercicio físico para ayudar a quemar calorías acumuladas en forma de grasa.