Algunas cosas sobre tecnología de los alimentos

El chocolate es el alimento rey de la repostería, gusta a casi todas las personas y, a causa del número de calorías que tiene, la gente se controla cuando lo consume. Se obtiene mezclando azúcar con dos productos derivados de la manipulación de las semillas del cacao: una materia sólida (la pasta de cacao) y una materia grasa (la manteca de cacao). A partir de esta combinación básica, se elaboran los distintos tipos de chocolate, que dependen de la proporción entre estos elementos y de su mezcla o no con otros productos tales como leche y frutos secos.

chocolate

El chocolate contiene teobromina, cafeína y teofilina, alcaloides pertenecientes al grupo de las purinas (también presentes en té, café y bebidas de cola), que actúan como estimulantes del sistema nervioso central. La teobromina actúa como vasodilatador y estimulante del músculo cardiaco, lo que beneficia al consumidor. La cantidad de cafeína es inferior a la que contiene el café descafeinado. Contiene otras sustancias que actúan sobre el sistema nervioso: feniletilamina, anandamida, serotonina y tiramina, que tienen un efecto antidepresivo leve y contribuyen a mejorar el estado de ánimo y a producir una sensación de bienestar en el individuo.

El chocolate de cacao, contiene polifenoles, antioxidantes beneficiosos para la salud por la función que ejercen de inhibición de oxidaciones por radicales libres, desarrollo de procesos cancerígenos, inhiben la oxidación del colesterol, etc. La cantidad y tipo de polifenoles que contiene el chocolate depende de la planta de la que procede y del método utilizado en su elaboración. Los flavonoides (polifenoles) del chocolate son asimilables por el organismo, dada su biodisponibilidad. Estudios realizados por diferentes investigadores aportan evidencias a favor de las propiedades saludables del cacao. En personas sin enfermedad cardiovascular, mejora la función endotelial de las arterias (las hace más flexibles); dichos efectos se mantienen durante por lo menos tres horas luego del consumo.

En el cacao hay grasa saturada (manteca de cacao), lo cual explicaría su intolerancia por parte de sujetos con debilidad hepática y relativa problemática dermatológica (acné, eccema, urticaria, etc). Sin embargo los lípidos del cacao no son tan malos: 40% corresponde al benéfico omega 9, el ácido graso principal del aceite de oliva, y 30% al ácido esteárico, que el hígado transforma en omega 9 gracias a la enzima desaturasa. Diversos estudios revelan que los ácidos grasos que se encuentran en el cacao se hallan en estado libre y al ser consumidos, se insertan en la membrana de la bacteria Helicobacter pylori (causante de úlceras) y la destruyen. Según los científicos, los efectos antibacterianos del cacao superan a los del té verde y a los del café, al poseer una gran capacidad antioxidante.

El chocolate tiene el inconveniente de los ingredientes que se utilizan industrialmente para dar lugar al conocido chocolate de consumo masivo: azúcar refinada (llega a representar el 60% de la composición), leche en polvo (aporta grasas saturadas y oxicolesterol) y la omnipresente margarina (aceite vegetal hidrogenado transaturado, de comprobados efectos dañinos). A ello se agregan cantidad de aditivos químicos; un ejemplo es la vainillina, aromatizante sintético derivado del petróleo. También los hipertensos deben tener en cuenta la adición de sal en el chocolate industrial.

No hay estudios que confirmen que el chocolate posea efectos fisiológicos que provoquen un consumo compulsivo o adictivo. El deseo de su consumo radica en la sensación placentera que produce (estimula los mecanismos de liberación de endorfinas) y ese deseo se produce generalmente en situaciones de bajo estado anímico, con síntomas depresivos. La sustancia responsable es la feniletilamina. El chocolate también contiene un neurotransmisor, la serotonina que actúa como un anti-depresivo.

El cacao amargo resulta siempre preferible, (desde el punto de vista de la salud), al chocolate con leche, ya que se evita el consumo de azúcar, leche, margarina y gran cantidad de aditivos químicos y, además, tiene menos calorías. Los chocolates de calidad contienen un alto porcentaje de componentes de cacao (cacao y manteca de cacao), usan extractos naturales de vainilla y se elaboran batiendo el chocolate líquido entre doce horas y siete días. A mayor batido, el chocolate se enriquece en sabor, desaparece el amargor y su textura queda más aterciopelada. Conviene evitar aquellos que contienen grasas hidrogenadas, leche en polvo y muchos aditivos químicos.

Además, de ser un alimento delicioso y beneficioso para la salud, el chocolate resulta muy útil aplicado externamente en la realización de masajes con propiedades terapéuticas. El uso de estos masajes facilita el drenaje de las capas profundas y superficiales de la piel, resultando adecuado en el tratamiento de la celulitis, sequedad, manchas en la piel, proporcionando más brillo al tener propiedades exfoliantes, hidratantes y vigorizantes.

Las mascarillas de chocolate, muy ricas en linolina, aplicadas sobre la cara consiguen humedecer la piel aumentando la hidratación de la misma lo que favorece el tratamiento de las piel seca que es responsable de la aparición de numerosas arrugas.

Anuncios

Comentarios en: "Chocolate: ese alimento prohibido, placentero y beneficioso" (1)

  1. Mas que comentar, me apetece comer.
    ¡Salud! … y dos jícaras de chocolate!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: