El algarrobo es uno de los habitantes típicos del monte serrano mediterráneo, pertenece a la familia de las leguminosas (Ceratonia siliqua) y da sus frutos, llamadas algarrobas, en forma de vaina.
Las algarrobas maduras permiten obtener una harina muy dulce, con sabor bastante parecido al cacao y con muchas propiedades nutricionales y terapéuticas.
La harina de algarroba se destaca por el contenido de 40-50% de azúcares naturales (fructuosa, glucosa, maltosa y sacarosa). Esta elevada proporción de azúcares evita que se tengan que añadir para consumir la harina de algarroba como dulce de tipo chocolate, adición que sí requiere la harina de cacao, por su sabor amargo. La algarroba tiene un 11% de proteínas, siendo muy rica en triptófano. Contiene vitaminas: A, B1, B2, B3, C y D. Además, no posee gluten (es apta para celíacos) y posee pocas grasas (3%).
Otra virtud de los algarrobos es extraer minerales del suelo profundo, a través de su extenso sistema radicular. Las algarrobas poseen muchos minerales: hierro, calcio, magnesio, fósforo, cinc, silicio, cromo, níquel, manganeso y cobre, destacándose por su gran contenido de potasio y bajo contenido de sodio (lo que beneficia a los hiperténsos.
La algarroba es muy rica en fibras (13%), son fibras solubles, como pectina y lignina. Esto aporta efectos beneficiosos a la flora intestinal, favoreciendo la disminución de bacterias nocivas e incrementando la población intestinal de lactobacilos. La pectina, conocida como espesante, tiene otras importantes propiedades: es laxante, coagulante, bactericida, preventiva del cáncer, reduce el colesterol, elimina metales pesados y sustancias radioactivas del organismo, y protege la mucosa intestinal.
La harina de algarroba es eficaz contra úlceras, diarreas infantiles e infecciones intestinales. Otros componentes importantes de la algarroba son los taninos, compuestos del grupo de los polifenoles, con virtudes antioxidantes y protectoras que evitan la formación de sustancias cancerígenas, como nitrosaminas, refuerzan los capilares, son anti-inflamatorios, anti-reumáticos y benéficos para el corazón y los riñones.
En comparación con el cacao, la algarroba no posee cafeína, ni teobromina, ni teofilina, ni ácido oxálico, ni exceso de grasas, ni requiere aditivos para su consumo; por ello se puede afirmar que es una alternativa saludable. La harina de algarroba es soluble en líquidos, por lo cual puede mezclarse rápidamente con agua o con leche.
Comparado con el chocolate de cacao, el de algarroba es tres veces más rico en calcio, su contenido es una tercera parte menor en calorías y su contenido es diez y siete veces menor en grasa.
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necesito comprar para negocio chocolate de algarrobo en polvo al granel
Comment por isabel cordova 6 Agosto, 2009 @ 3:38 am